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sábado, 11 de octubre de 2014

αρχίζοντας 332.

me resulta interesante el pensar en cuánto es el tiempo que he perdido intentando darle un sentido a cada una de las cosas que no salían como quería.
los años pasaban, y cada vez, los problemas que se me presentaban requerían de más astucia para poder resolverlos, y si de algo he carecido durante todos estos años es de buscar una forma para evadirme, para resolver, para olvidar los problemas. siempre los tenía ahí enfrente, y se acumulaban como las pilas de libros que tenía para leer en un futuro que nunca llegaba.
a veces pienso que es simplemente por qué no me preocupaba el hecho de tenerlos, el hecho de sufrir continuamente, sólo quería que el tiempo pasase y eso es extraño cuando resulta que eres una persona nostálgica.
carecía de libertad para llevar a cabo cada una de las cosas que mi mente trazaba y sabía que eso iba a ser así durante toda la vida, así que por qué no sentarme en ese sofá y ver cómo cada día que pasa me duele más todo; cómo no tumbarme en cama rodeada de cuatro paredes mientras me destruyo tanto como me gustaría.
aún recuerdo cuando el amor me llevó hasta un callejón sin salida, y me disparó, y sigo tirada en ese mismo callejón, desangrándome porque no hubo ambulancia, hospital, operación posterior a esa traición.
fuiste un maldito hijo de puta, y todavía debato con Dios sobre si esto es lo que realmente debería de enseñarle a mi alma en esta vida.
pero que le voy a exigir a Dios, si él también fue un maldito hijo de puta poniéndome en este lugar llamado Mundo, con toda esa maldita gente asquerosa cuya naturaleza cada vez me repudia más.
pero aquí estoy, y Dios me sigue tratando como toda esa puta gente asquerosa, y yo voy a llorar por ello mientras por dentro observo que todo esto es lo único que podría esperar de mi.

viernes, 1 de agosto de 2014

331.


Es como si hubiese perdido el control sobre mi mente, como si un noventa y nueve por cierto de ella ya no me perteneciese mientras el uno por cierto restante luchase por perdurar en ese otro porcentaje y rescatarme como si de sacarme del fondo de un lago se tratase.
No me gusta vivir así. Siendo la clase de persona que soy dentro del grupo de seres humanos. No me gusta ser uno de ellos, preocupándome continuamente por cosas superfluas.
No me gusta estar noche tras noche intentando alcanzar el sueño con mil preocupaciones en la cabeza para que después de alcanzarlo seguir soñando con todas esas cosas que no consigo superar. No me gusta llevar la carga de cada cosa que hago mal y la nostalgia de las cosas buenas que se perdieron o que acabarán perdiéndose con el paso del tiempo.
No me gusta el tiempo. Ese valiente hijo de puta que es nuestra euforia y nuestra propia muerte.
No encuentro palabras para expresar el vacío que ahora mismo siento pero supuse que escribir esto me ayudaría a ordenar un poco el rompecabezas.
Me gustaría morir tanto como me gustaría levantarme con ganas de vivir. Me gusta querer y dar todo lo que tengo como me gusta hacer daño y recibir todo lo que pido. Me gusta el mundo mientras lo observo en toda su variedad de posibilidades sobre la vida, y a la vez, me disgusta cada cosa que compruebo que somos capaces de hacer.
No tengo control de mi mente como todo el mundo, y eso me tranquiliza, porque al fin y al cabo, ¿quién podría alcanzar el control de su mente?, el no volverse avaricioso cuando está rebosante de poder, el de sentirse incontrolado a la hora de comer...y no hablemos del sexo, porque eso me parece el mejor invento a la hora de distraernos de las funciones que la mente nos obliga a cumplir. Siempre yendo de un lado a otro y haciendo lo que nos piden que hagamos como si fuésemos programados para vivir así y tan sólo nos diesen unos pocos minutos al día para ver la realidad de la magia de la felicidad y la vida para luego volver de nuevo a nuestras vidas y ser conscientes de la cruz que debemos cargar.
Como si fuésemos un simple cuchillo cuya finalidad es cortar. Aunque quizás todo sea más complejo.
Sentimientos. Amor. Lealtad. Dolor. Euforia. Simpatía. Infelicidad. Felicidad...Nirvana.

martes, 29 de julio de 2014

330.


Me encierro en ese sentimiento de angustia cada vez que tengo ocasión y no comprendo porque sus vibraciones me atraen tanto hacia él. Pero arrastro consigo todo lo que puedo llevarme al paso. Quiero más, quiero más de ese sentimiento de agonía y sé como adquirir más. Sé que palabras usar, cómo hacer daño y que luego me lo hagan a mi. Y no entiendo, no entiendo porque mi alma se engancha más a este sentimiento que a la mismísima felicidad.
Y luego llego a la plenitud en la agonía, cuando no puedo parar de llorar, cuando soy consciente de que esto ha sido por mi culpa. Que soy consciente del poder de un par de palabras mal dichas, cuando soy consciente de todo lo que podría llegar a obtener.
Y esas lágrimas son ácidas, hacen quebrar a mi corazón, o a mi alma, o lo que sea que se quiebre cada vez que esa presión, ese dolor se ciñe en mi cabeza. Me siento en una cárcel dónde yo soy la que enlaza mis manos con unas esposas para más tarde lamentarme por tenerlas puestas.
Y odio el mundo, me odio a mi, odio el amor, todos esos sentimientos que nos hacen depender de otras personas. Odio recordarte en cada lágrima o cada vez que estoy borracha y susurrar que tú eres el único que algún pude llegar a querer. Y lo odio, odio ver como sigo mintiéndome a mi misma, como no encuentro ni una sola respuesta que me ayude a encontrar lo que realmente siento.
Odio ver tu cara cada que le miro a él, odio ver tus palabras saliendo de sus labios. Te odio por haberme convertido en lo que soy. Te odio porque me sentiría una hipócrita diciendo que te quiero, que a pesar de los años que han pasado, te quiero, aunque sea esa la verdad.


Una cita bonita sería insuficiente para este escrito en el que he vuelto a hablar de ti.

domingo, 27 de julio de 2014

329.

¿Quién iba a decirme que gracias a ti recuperaría aquella imaginación y necesidad de escribir hasta la más mínima palabra?
Puedo ver a través de tus ojos como tú haces de los míos. El simple hecho de amar. El simple hecho de olvidar y perdonar. Calmas a cada una de mis bestias y apaciguas la oscuridad. Haces que cada una de las preguntas acaben con una respuesta. Haces que todo mi seguridad y confianza se depositen en ti.
Me calmas. Me curas. Me quieres. Me abrazas. Me sigues con la mirada. Te gusta cada parte de mi como a mi me gusta cada parte de ti.
Y tus ojos...tus ojos son un mar de tranquilidad, de motivos para buscar aquello que me falta.
Y el miedo a que todo eso deje de surgir me abruma, me encarcela, me asusta, me hace deambular buscando una respuesta. Ojalá nunca tenga que llorar tu perdida.
Gracias. Gracias por darme una razón. Gracias por hacer de mi vida algo mejor. Gracias por hacer que el miedo desaparezca con tan sólo acariciarme.
Te quiero. Te quiero por descifrar el infinito de mi mirada perdida.
Te quiero por esta grandiosa conexión.
Y me tiraré por el barranco si tú vas.
Y correré por campos repletos de flores, si tú estás.
Y seguiré cada uno de tus pasos, si tú me enseñas el camino.
Y amaré cada uno de tus gestos, si me demuestras que tan sólo hay amor en ellos.
Y recogeré cada silencio, si tú en un mal momento te encontrases.
Haré por ti todo lo que tú por mi y sé que eso no es pequeño.
Ya no hay necesidad de un otros, de buscar un polvo, ya no hay necesidad de arrastrarme por las calles en busca de recuerdos porque no los necesito. Ya he aprendido. Ya he aprendido a querer, a no temer, a dar todo lo que tengo por todo lo que haces que sea.
Y no puedo parar de escribir ni la más simple palabra que se me ocurre al recordarte. Porque has hecho de mi, has sacado de mi, esa persona que nunca había debido de desaparecer.
No quiero crecer, no quiero que desaparezca con los años y desengaños esta forma de amar. No quiero que el tiempo siga corriendo, quiero que se pare cada noche que consiga tenerte en mi cama.
Quiero volar y olvidar.
Tan sólo quiero ser feliz y ahora tú eres eso que me hace sentir así.
Ese continuo tic-tac será mi asesino algún día.
Tú serás recuerdo en otras vidas de felicidad.

sábado, 26 de julio de 2014

328.


Sólo hay palabras y más palabras. Una colilla en el borde de la ventana. Un amor de unos meses que sueña con durar por años. Baladas tristes, instrumentales. Una persona sentada meditando sobre la verdad de la vida respirando la nada. Un vacío repleto de nostalgia. Un dolor impenetrable, incurable. Un cálido beso. Tú eres lo mejor de mi y yo soy lo mejor de ti. Dos almas...¿gemelas?
A eso me refiero con lo de que hay un montón de palabras, siempre las hay, y cuando las escribo no tienen sentido pero sé que ellas también anhelan el momento de unirse y tener sentido. Aunque yo ya no sé si quiero tener sentido o no. No sé si quiero seguir buscando la verdad de las cosas o perderme en el desconocimiento de la vida. No sé si quiero seguir odiando y sintiendo dolor, o estoy a gusto nadando en este mar de libertad, de amor.
Ya no sé nada, quizás porque he aprendido que todo lo que sé es nada. Lo que es verdad está sumergido en un pensamiento lejano y recóndito que no recuerdo. Y lo que quiero...lo que quiero está en sus ojos, sus inmensos ojos que me dicen que no estoy sola en este mundo.

sábado, 19 de julio de 2014

No number.


NO PHOTO.


¿Y si somos como estrellas?, ellas también mueren pero durante un largo período de tiempo las vemos ahí, en el cielo, ¿y si no sosotros fuésemos eso...una muerte constante desde prinicpio a fin, pero que disfruta de su vid hasta el fin de la emisión de la luz.
Cuantas paranoias puede alcanzar la mente humana pero siempre dándonos demasiadas teorías sobre la verdad sin decir cual de ellas es la verdadera.
Las palabras me desborran, siento que no puedo parar de teclear cualquier simple palabra que me venga a la mente sin casi tener ningún error a la hora de escribirlas.
Mi vida cada mes parece que realiza un nuevo cambio, que decrece, que se extasía, pero nunca me deja palpar el terreno, saber dónde me encuentro...el amor...puedo asegurar que es un lastre, un sentimiento de dependencia a otra persona que no eres tú, esa preocupación acerca de cada cosa que hace....pero también puedo asegurar, que nos materializa en forma de sentimiento a la pura felicidad.
Y el desamor, y los magos y los brujos, y las hadas y los duendes, y los árboles parlantes y los titanes, y los sueños y la realidad, y los edificios y los coches...nada más que palabras.
Sé que te quiero como nunca antes he querido a nadie, y dejo constancia que prefiero no decir tu nombre, porque no sé tu nombre, porque he creado un hombre en mi mente inexistente que año tras año cobraba una identidad diferente o una personalidad opuesta....pero puedo decir, repito, que nunca he querido a nadie así y nunca lo hará porque ese sentimiento de felicidad de poder ser amada y amar es el mejor sentimiento que nunca sentiremos otra vez a lo largo de nuestra vida en su ausencia de presencia.
Y no sé que digo pero soy feliz queriendo dibujar cualquier cosa en mi bloc, queriendo jugar al Animal Crossing, queriendo aprender inglés, queriendo estar en el mundo de Cazadores de sombras, queriendo correr con un globo escapándose de mi mano junto a la persona que quiero....no lo sé, quiero crecer y a la vez me asusta hacer...pero, que es la vida si no esto.

jueves, 10 de julio de 2014

327.

Y ya no había lo que había antes, supongo. El amor había pasado a formar parte de esos sentimientos denominados positivos.
Ya no había palabras lógicas en mi mente, ya no había más nostalgia, más dolor. Ya no había la sombra de tu ausencia cada noche en algún rincón de mi habitación. Ya no había presión si pasaba por delante de tu portal y no había obstáculos a la hora de mirarte a la cara.
Siempre me pregunté que sería sentirse así, fundida con el vacío que había en mi. Siempre me pregunté que sería besar a alguien que sentía lo mismo que tú. Siempre me pregunté que sería caminar sin ningún lastre a la espalda. Siempre me pregunté cómo la gente conseguía pasar página como si se tratase de comprar un libro nuevo en cualquier tienda por haberse acabado el anterior, así, sin más, con tan sólo un tramito de dinero.
Siempre me pregunté que había tras los ojos cansados de esa gente en realidad, a pesar de este egoísmo, me sorprende la cantidad de personas que cargamos al planeta con esta inmensa tristeza.
Aunque como decía Dante, ''quién sabe de dolor, todo lo sabe.''
Tan sólo puedo contemplar como si miles de luciérnagas alrededor de un árbol intentasen que las juntase, ya que cada una de ellas tenía un texto para descifrar la realidad ante la que me encuentro.
Cada vez que te decía adiós tenía miedo de que fuese la última vez que lo decía, a lo largo de este tiempo en tu ausencia me he dado cuenta de que tú eres el ángel que resucito con este probable demonio cada nueva vida, que nos amamos a pesar de la contrariedad de nuestro origen.
No entiendo nada, sólo palabras absurdas, teorías carentes de sentido, miles de folios con garabatos que antes fueron letras absurdas también.
                            This is my life, this is my soul, take what you want.