Seguidores:

lunes, 27 de agosto de 2012

234.

Una vez más, me observo y ya no me conozco. Hace tiempo que ya no lo hago. Ya no se sobre que escribir al igual que no se que hacer con mi vida. Es un continuo movimiento. A veces estoy completa y otras vacía. Así que disculpadme si a veces no hago entradas lo suficientemente buenas, y no descarto estar un tiempo sin escribir por aquí para ver si consigo volver a ser la de antes. Y gracias una vez más a todos mis seguidores, por hacerme sonreír cada vez que me conecto.

233.

Hoy en día todo el mundo actúa igual. Van a los mismos bares, por los mismos sitios, hablan de las mismas cosas, se visten parecido, estudian, trabajan y tienen hijos. Yo suelo pensar que ni las santas son tan santas ni las putas tan putas. Y se que por alguna parte de este condenado planeta tiene que a ver alguien que piense como yo. Que no actue como todos actuan. Quiero un tatuaje, un piercing, ser yo misma. Pero nadie lo entiende, nadie entiende que me conformo con poco con tal de que me dejen ser libre, que me dejen no ser como ellos.

miércoles, 22 de agosto de 2012

232.

Intente no escuchar. Poner la música a todo volumen, para no escuchar los gritos que producían mis padres en la habitación de al lado. Supuse que era ya el final. Y yo estaba dispuesta a aceptarlo. A coger y ponerme a hacer las maletas y a irme de casa a empezar una vida nueva, supongo que en casa de mi abuela. Me asustaba la idea de perder mis cosas, más que el amor de mis padres y esas cosas. Me sorprendió lo fuerte que estaba siendo hasta que por el cúmulo de emociones, no pude soportar llorar, cogí una botella de Ron y decidí olvidar por unos momentos todo lo que me preocupaba. Al fin y al cabo, ¿Que importaba ya?

lunes, 20 de agosto de 2012

231.

El problema está en que siempre hay más problemas. Que siempre te romperán el corazón. Que habrá alguien que no te entienda. Siempre habrá una vez en la que querrás mandar todo a la mierda. Paso a menudo hablando conmigo misma y se que no me servirá de nada la idea de pegarme un tiro en la cabeza. Me asusta tanto la idea de no lograr encontrarme a mí misma. Y no me he cansado de gritar. De llorar. Y sobre todo de aguantar.

jueves, 16 de agosto de 2012

230.

Estoy completamente fuera de mí. Nunca pensé que esto volvería a ocurrir. Creí que, ya no me importabas. Que ya no te necesitaba para levantarme pero me he dado cuenta de que no es así. Tengo miedo. Si. Miedo de mí misma. De hacer cualquier locura de la que luego pueda arrepentirme. Fin de la partida me digo.

miércoles, 15 de agosto de 2012

229.

No entendía todavía el por qué me había encontrado tendida sobre el suelo. Rendida. Nunca me había visto así. Estaba abrazada a uno de los pocos peluches que todavía guardaba. Si, ese rosita, el que es muy grande, todavía lo tenía porque cada noche que me sentía sola entre esas cuatro paredes que reconstituían mi cuarto, lo abrazaba, y me hacía sentir mejor. Me levanté en medio de la noche y empecé a abrir los cajones en busca de algo que echaba en falta. No lo encontré. Se trataba de un estuche, que había tenido durante principios de curso, estaba firmado por personas que habían significado mucho para mi. Personas que ahora ya no están a mi lado. Maldije a mi madre por haberlo tirado y a todo lo que me encontré por delante, hasta me maldije a mi. Pensé en coger un bote de pastillas y conseguir algo de paz, pero no fui lo suficientemente valiente. Y a día de hoy todavía me pregunto hasta cuando dejarán de rondar los recuerdos, las imágenes, las palabras alguna vez dichas que aún habitan por mi mente. Hasta cuando echaré en falta la presencia de personas que se han ido.

lunes, 13 de agosto de 2012

228.

Corría el año 85. Un grupo de jóvenes estudiantes habían decidido irse de viaje de fin de curso a un lugar apartado, un bosque, donde nadie los molestase. Eran cinco chicas y cuatro chicos. Lo que aparentaba que sería uno de los mejores viajes de su vida se convirtió en un verdadero infierno. Tom, uno de los chicos, estaba completamente enamorado de Jenny, una de las chicas. Hasta ahí todo perfecto, pero más perfecto fue para Tom cuando Jenny decidió salir con él. Tom era un chico aparentemente normal, aunque, lo que ellos no sabían, era que años atrás había sufrido fuertes problemas psicológicos. Los otros tres chicos se llamaban, Charles, Michael y Cook. Jenny era la que más sobresalía de las cinco chicas, las cuales se llamaban Lidia, Sabrina, Clarise y Loreen. Todo parecía perfecto, me repito. Pero los sentimientos y las atracciones siempre te acaban llevando por un mal camino, y como no, quien no advirtiese el buen físico de Cook estaba ciego, pero como no, a Jenny no le convenía fijarse en otro chico cuando ella estaba con Tom, pero una noche, que no conseguía dormir, cometió el peor error que había tomado en toda su vida. Salió de la tienda de campaña y descendió colina abajo hasta llegar al lago. Allí se encontró a Cook fumandose un porro. Empezaron a hablar y la noche confunde; ella dijo que tenía frío y él decidió darle su abrazo como abrigo, una cosa, llevo a otra, y acabaron acostandose. Tom se entero como no, pero su reacción no fue la que todos se esperaban; entro en la tienda de campaña y saco una pistola, empezó a disparar a cada uno de los allí presentes empezando por Cook y terminando por Jenny, mientras perdía la cabeza y se preguntaba por qué había Jenny decidido engañarle, se alejó lo mayor posible de allí y en cuanto encontró un puente lo suficientemente algo, se tiro, dando así un final a la historia. Si ya lo decía ya. Sin televisión en medio de un bosque se pierde la cabeza.